Iniesta, natalidad y toma de decisiones emocionales

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¿Nuestras tomas de decisiones son más emocionales o más racionales? ¿Qué lado pesa más en nuestras decisiones? Te lo mostramos en este artículo.

En los últimos días los medios de comunicación se han hecho eco del crecimiento en un 40% de la natalidad esta semana en los hospitales de Barcelona, atribuyendo este ascenso de la natalidad a que justamente hace 9 meses se produjo el gol de Iniesta al Chelsea en semifinales de la Champions League. Algunos titulares de prensa:

El diario El Mundo Deportivo titula: "El Iniestazo aumenta la tasa de natalidad". La tasa de natalidad en Barcelona esta semana ha aumentado de forma ostensible nueve meses después del gol de Iniesta en Stamford Bridge.

20 minutos: "Ola de partos en Barcelona tras el 2-6 en el Bernabéu y el golazo de Iniesta al Chelsea". Han pasado nueve meses desde aquella euforia culé y los partos han aumentado hasta un 45% esta semana.

La Razón: "«Baby-boom» culé tras los triunfos del Barça ante el Chelsea y el Madrid". El gol de Iniesta al Chelsea ha repercutido en la natalidad en Barcelona.

Las personas solemos escudar la mayoría de las veces nuestras decisiones en criterios de racionalidad, no dejando lugar a duda que las emociones puedan ser la verdadera causa de nuestra toma de decisiones. Pero la realidad siempre nos muestra que estamos equivocados.

Hoy en día, tomar la decisión de tener un hijo creemos que es algo muy meditado por cualquier pareja, debido a la gran importancia que esa decisión tendrá en sus vidas (y en la de su hijo). Pero, ¿es siempre esa toma de decisión plenamente racional? No podemos afirmar que el aumento de la natalidad en Barcelona sea causa del gol de Iniesta, pero parece que las emociones pintan más en nuestras tomas de decisiones de lo que creíamos.

Parece claro entonces que, si una decisión tan "presuntamente meditada" como es tener un hijo, ha sido desencadenada por un impacto emocional, ¿no serán mucho más potentes las emociones en otras tomas de decisiones más vanales, como puede ser adquirir un producto por internet? La respuesta es, sin lugar a duda, SÍ.